miércoles, 5 de noviembre de 2008

Noche de elecciones

Querido sobrino:

Ayer fue un día especial, y no tanto para mí como para mucha gente. Si has leído los periódicos o escuchado la tele te habrás enterado de que eran las elecciones en este enorme país, hecho del que estaba pendiente buena parte de la población mundial. y no es para menos si tenemos en cuenta que las decisiones que aquí se toman afectan directamente a muchas vidas y personas.

El día empezó con un hecho curioso, los resultados en algunos pueblos de New Hampshire que ya habían cerrado las urnas. parece ser que en cuanto cierran los colegios electorales ya se pueden dar los resultados. Eso no es nada raro en España, donde todos cierran a la vez, pero aquí que hay una diferencia de 4 horas entra costas es significativo. Antes de que la gente acabara de votar en California, ya se sabían los resultados en el Este, lo que de alguna manera puede condicionar el voto...

Otro hecho significativo es que aquí el ganador se lo lleva todo. En casa estado hay en juego unos "supervotos" para elegir al presidente. Es decir, cada estado elige a una serie de representantes que luego votarán a uno de los candidatos presidenciales. Pero el ganador en un estado se lleva todos los representantes en ese estado. Eso hace que no siempre el que tenga más votos sea el que gane.

Movidas a parte, lo especial del día de ayer era, por un lado, que se acababa el reinado del infumable George Bush, y por otro lado, que podía ser elegido el primer presidente negro del país (o afro-americano como dicen por aquí). Y como eso no es fácil, Obama ha tenido que demostrar que valía mucho para poder tan siquiera ser tomado en serio. La historia es la típica del sueño americano: hijo de un keniano y madre americana, padres separados, trabaja la campaña desde abajo... Y si algo ha tenido esto de especial es que este hombre ha sido capaz de ilusionar a buena parte del país. ha arrastrado a los jóvenes a las urnas, a movilizarse para conseguir su voto, ha hecho a la población ver debates presidenciales, y ha hablado de cambios, de esperanza...

En Europa se pensaba que lo tenía claro, pero desde aquí no tanto. Se temía una jugada de última hora de los republicanos. Yo me fui a ver el final de la jornada con unos amigos (española, italiano, koreana...) y seguimos las encuestas con gran emoción. Parecía que todo iba bien... y a las 11 en punto cerraron los colegios en la costa Oeste y a las 11 y un minuto, dieron el resultado: Obama presidente por aplastante mayoría. Conscientes de que estábamos viviendo un momento histórico, brindamos con lo que había a mano, con esa sensación de Nochevieja que hay en los eventos importantes. Y de verdad que estábamos emocionados, veíamos que el mundo podía cambiar. Era impresionante ver las caras de la gente de color en las calles, algunos activistas famosos llorando... y es que no hace tanto tiempo que buena parte de este país no tenía derecho al voto ni derechos civiles.

Siguieron los discursos, donde un acertadísimo McCain demostró ser un caballero. El breve discurso que dio ha sido comentado hoy como sorprendentemente bueno, incluso por gente muy contraria a él. Y el discurso de Obama, de nuevo, lleno de esperanza. (Recomiendo leerlo, está publicado en algún periódico, o verlo aquí)


Personalmente creo que es una pena que llegue en este momento. Lo que le toca ahora es lidiar con materias económicas. Luchar contra la crisis le va a llevar buena parte de sus esfuerzos. En otro momento, quizás, podría trabajar de forma más idealista. Ya veremos. No es mi país, yo no voté, pero todos nos sentimos un poco ganadores, esperemos que no nos defraude.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Jalogüín

Querido sobrino:

El viernes fue Halloween (léase Jalogüín, como Romelín, o Reikialín). Este año tiene la particularidad de que ha caído a fíin de semana, así que han coincidido las fiestas (que se suelen hacer en fin de semana siguiente) con los niños recorriendo las casas con el trick or treat. No te pienses que aquí Halloween es sinónimo de brujas, vampiros y demás abominaciones, no. Se ha convertido en una versión americana de nuestro carnaval. Se ven más disfraces de hadas madrinas que de brujas, más Batman que Drácula, y este año, muchas Sara Palin (bueno, esa sí que da miedo).

El viernes al llegar a casa me encontré con los niños con sus padres por el barrio, de casa en casa, así que presto tomé la cámara y me bajé a disfrutar del ambiente. casi al lado, habían cerrado una calle y todos los vecinos habían decorado las casas con motivos de Harry Potter: la tienda de venta de varitas, la casa de Griffindor, el coche volador encima de un árbol... y toda la acera estaba llena de calabazas huecas con velas, lo que aquí llaman Jack'o Lantern, según la tradición irlandesa. Todos los padres disfrazados con sus hijos llenaban la calle, e iban de puerta en puerta, de casa en casa a por caramelos. Un ambiente estupendo, que me hizo pensar en la facilidad que tiene esta gente para hacer suya cualquier fiesta, hacerla tradición y además convertirla en un acto familiar y comunitario.

Esa noche acudí a una fiesta en un bar, que ya es otra cosa, mucho disfraz y demás, pero nada del otro mundo. Eso sí, hay quien al volver a casa trazaba unas curvas que ya quisiera la de Villanubla.

El resto del fin de semana se ha ido en cosas varias, principalmente en curar el tremendo cansancio que llevo encima. el sábado tuvimos una cena en casa para despedir a una de mis compañeras de piso, una italiana que volvía al hogar. Se pasó el día cocinando y fue lo más parecido a una comida de verdad desde que llegué a este país: queso y vino para ir haciendo apetito, dos platos de pasta, postre (tiramisú), y sobras para el día siguiente, que siempre se agradece. El único punto negativo de la noche fue que la italiana decidió ponerse botas (que no las botas, que esas ya me las puse yo comiendo), y ha dejado el parqué de la cocina todo lleno de marcas de los clavos. Para compensarlo ha querido regalarle a la dueña una alfombra de cocina, y ésta ha elegido una rosa que pronto nos traerán. Presiento que el café del desayuno no va a volver a ser lo mismo... Otra curiosidad es que estaba tan cansado que me metí a toda prisa en la cama y se me olvidó apagar el calentador. Como referencia: tengo un aparato de esos de aire caliente hasta que a la dueña le dé por poner la calefacción. Lo pongo un poco antes de irme a la cama. Según ella "con 15 minutos es bastante" y sobre todo "no te duermas nunca con él encendido". A mí se me olvidó, y me desperté a las 4 de la mañana con una sudada impresionante y ahogándome de calor.

El domingo, querido sobrino atiende bien a esto que te compete, me sentí una persona normal, delgada, con buen gusto y tremendamente aseado. Todo ello debido a que en el país de los ciegos el tuerto es el rey, y yo tuve a bien acudir a una convención de comics, llena de friquis gordos, malolientes y vestidos de negro (cuando no del Jocker). Aún así empleé cientos de horas en recorrer miles de stands y bucear en números atrasados, comics de los años 60 y piezas de coleccionista de varios cientos de dólares.

Para terminar el fin de semana, ayer acudimos al cine a ver "Nick & Norah's Infinite Playlist". Una comedia sobre adolescentes (que no para adolescentes) en la línea de Juno. No tiene un gran argumento, no pasa nada, pero estuve toda la película con una sonrisa, a gusto y disfrutándola un montón... así que queda recomendada para su estreno en España.

Mañana son las elecciones, y está todo el mundo revolucionado. Te contaré con calma.